Soy el aire que respiras.
Soy la tranquilidad que más imaginas.
La belleza, la cordura y la paciencia.
Pero puedo llegar a ser lúgubre.
Puedo llegar a ser tu más temible miedo. Eso que en tus pesadillas te persigue.
Voy cubriendo con una capa negra, la luz que el día te regala.
Le digo a los lobos que aúllen, para que te estruja las entrañas.
Pero no te preocupes, es mejor estar en mi regazo, que en las garras de un podrida ciudad.
Recuerda, todo te va llevar a mi.
Ven a visitarme mas seguido.
Te envío esta hermosa postal.
Con cariño, tu amigo el bosque.